La opción más flexible: un kit inalámbrico
Los kits sin cuota se fijan con adhesivo o con pocos tornillos, no necesitan obras y se van contigo en la mudanza. Cuestan desde 56,99 € de pago único. A cambio, los avisos te llegan a ti y no a una central.
Si prefieres una alarma con central
Las compañías con central receptora instalan el equipo y suelen pedir una permanencia mínima: en nuestra comparativa es de 24 o 36 meses. Antes de firmar, pregunta:
- Si puedes trasladar el servicio a tu próxima vivienda y si tiene coste.
- Cuánto pagarías por darte de baja antes de tiempo.
- Si el equipo es en alquiler y hay que devolverlo al terminar.
Habla con el propietario
Pegar sensores no suele ser una obra, pero taladrar marcos, pasar cables o colocar elementos en fachada sí puede requerir permiso. Lo prudente es comentarlo con el propietario y dejarlo por escrito, sobre todo si la instalación deja marcas al retirarla.
Qué proteger en un piso
La puerta de entrada es el punto clave: un sensor de apertura en ella y un detector de movimiento en el pasillo o el salón cubren la mayoría de casos. En bajos y áticos con terraza, añade sensores en las ventanas accesibles.
Compara las opciones para tu provincia en alarma para piso o revisa los consejos para elegir un kit sin cuota.